Companero Determinado
Hermanos Holland #2

By: Toni Griffin | Other books by Toni Griffin
Categories: Erotic Romance, Alternative (M/M or F/F), Paranormal, Vampires/Werewolves
Word Count: 26,858
Heat Level: SIZZLING
Published By: Silver Publishing

 

Jason Matthews había pasado por el infierno. Después de haber sido drogado y atacado, de ser repudiado por sus padres fue sólo la guinda del pastel. Todos Jason quería era ver a su mejor amigo y de nuevo un lugar donde podía curar. Lo que no esperábamos encontrar era un hombre alto, tatuado, musculoso dios que decía ser su compañero.

Alex Holanda, Alfa de la manada Leyburn palanca de cambios, no podía creer su suerte. El duende sexy poco de pie en su puerta es su compañero. Pronto se hace evidente que, aunque no todo es como debe ser.

Alex tiene que aprender a la curva de sus instintos Alfa para reclamar de inmediato el hombre como la suya. Alex tiene que tomar las cosas con calma o arriesgarse a perder a su compañero para siempre.

Jason puede aprender a confiar y amar a su pareja o será el pasado, ponerse al día con ellos y arruinar cualquier oportunidad que tengamos en un futuro juntos?








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Companero Determinado
Companero Determinado

Available in: Adobe Acrobat, Microsoft Reader, HTML, Mobipocket, EPUB, Palm DOC/iSolo, Mobipocket, Rocket

Price: $4.99



Cover Art by Reese Dante

 

 

Excerpt

Jason Matthew estaba sentado en su coche al ralentí en un lado de la carretera mirando la señal que tenía delante de él.

Bienvenido a Leyburn. Población 8653.

¿Cómo había dado su vida la vuelta en tan poco tiempo? Jason podía sentir todavía la rigidez de los músculos de su cuerpo mientras trababa de curarse y no pensar en esa fatídica noche de hacía casi una semana.

Gracias a la genética de lobo, la mayoría de las contusiones y cortes se habían curado mientras viajaba. Jason sabía que sus heridas interiores tardarían mucho más en borrarse para que él pudiera llevar una vida normal otra vez, y esperaba que haber ido allí, fuera el primer paso.

Brian había sonado tan feliz con su nueva vida cuando había hablado con él, que esperaba que su amigo lo ayudara a curarse. Eran amigos desde la guardería, cuando Brian ofreció sus bloques a un tímido e incierto Jason, y apenas habían dejado de verse desde entonces. Era por eso que sintió como si hubiera perdido a un hermano cuando Brian fue expulsado de su manada. Jason perdió a su amigo, y realmente lo necesitaba en este momento.

Recorriendo sus temblorosas manos por el pelo, Jason trató de reunir el suficiente valor para hacer la llamada telefónica que tenía que hacer. Tomó una respiración profunda, cogió su teléfono y pulsó el botón de marcación rápida de Brian.

Jason escuchó cómo sonaba el teléfono en su oído.

--Jase, ¿cómo estás amigo? --Oyó la voz de su mejor amigo tan pronto como conectó el teléfono.

--Bri. --No podía conseguir que nada más saliera de su boca. Sabía que Brian se preocuparía si no se rehacía pronto.

--Hey. ¿Qué pasa? ¿Estás bien? --Brian lo conocía bien. Aún después de no haberse visto durante semanas, podía decir si había algo malo con Jason.

Jason controló rápidamente sus nervios y se metió de lleno en el motivo de su llamada.

--Sí hombre, estoy bien. Oye mira, ¿la oferta de visitarte sigue en pie? --preguntó Jason. Sabía que era mucho pedir, ya que Brian estaba recién acoplado y eso, pero no sabía dónde ir y necesitaba justamente a su amigo.

--Espera. Voy a asegurarme que está bien con los chicos. --Joder. Jason había olvidado que Brian estaba viviendo con Marcus y sus tres hermanos.

Empezó a temblar pensando en estar cerca de tantos hombres. Jason podía oír de fondo la voz ahogada de Brian hablando con los otros chicos. Lo que le pareció una eternidad después, Brian volvió a hablar con él.

--Claro hombre. ¿Cuándo estarás aquí?

--Umm. Estoy en los límites de la ciudad ahora -- Jason respondió vacilante.

--¿Qué? Mierda Jase, ¿qué diablos pasó? --Jason sabía que Brian iba a flipar cuando se enterara, y realmente no estaba preparado para hablar de todo lo que le había pasado todavía.

--Te lo diré cuando llegue allí. --Sabía que probablemente no era lo que Brian quería oír, pero era lo único que podía hacer por ahora, estaba al borde de las lágrimas, y aguantando todo lo que podía para no romperse.

--De acuerdo.

Después de que Brian le diera instrucciones sobre cómo llegar a la casa de Marcus, Jason colgó. Tomó una profunda respiración, podía sentir las lágrimas comenzar a acumularse en la esquina de sus ojos.

«Mierda, vamos hombre puedes romperte más tarde».

Jason estaba detenido al lado de la carretera tratando de armarse de valor para iniciar el corto trayecto que tenía por delante para llegar hasta su amigo. Cinco minutos más tarde, estaba finalmente listo para salir. Se limpió la cara para tratar de eliminar la prueba de sus lágrimas, pero sabía que probablemente no tendría éxito. Le dio al encendido y salió a la carretera.

Condujo por el centro de la ciudad, pensando que era un bonito pueblo. Tomó nota de un par de tiendas que bordeaban la carretera principal. El supermercado parecía tener un tamaño decente. En ese momento salían un par de chicos, estaba lleno de adolescentes, ya que era fin de semana, y se fijó en lo que parecía ser un salón de tatuajes con el letrero ‘Tinta Eterna’ en la parte superior del edificio.

Jason siguió en la dirección que Brian le había dado y menos de diez minutos más tarde paró en la dirección que había escrito. Jason comprobó dos veces el papel asegurándose que estaba en el lugar correcto. La casa era enorme, dos plantas. Jason pensó que no debía tener más de dos años, se veía que era una construcción nueva. Las paredes estaban pintadas en color crema claro con un recorte de azul profundo recorriendo el techo. Tenía una puerta de color castaño oscuro, con lo que parecía ser una pieza central de vidrio que permitía pasar la luz de la tarde por ella, pero manteniendo la privacidad.

Tomó una respiración profunda para calmar sus furiosos nervios y se bajó del coche. Tan pronto como salió miró hacia arriba y vio a Brian en la puerta principal de la casa. Jason no sabía lo que se había apoderado de él, pero al ver a su mejor amigo, empezó a correr hacia él.

Brian lo envolvió en sus brazos y le dio el abrazo que tan desesperadamente necesitaba. Envuelto en los brazos de su mejor amigo y con el familiar aroma instalándose en su cuerpo, Jason rompió a llorar. Sabía que Brian estaba preocupado y que haría preguntas, pero no era capaz de parar en ese momento.

Brian reforzó el control sobre él y le susurró al oído.

--Shh Jase. Estarás bien. Cualquier problema lo resolveremos juntos.

Jason no pudo responder en ese momento, un bulto se había asentado en su garganta y había decidido tomar residencia permanente. Solo necesitaba abrazar a su amigo. Finalmente el sonido de dos gruñidos rompieron la bruma de su cerebro, y él comenzó a retirarse.

Brian miró de nuevo hacia la casa.

--Marcus, corta eso. Sabes que te quiero. Este es mi amigo Jason. Ahora, date un descanso.

--Yo sé que me amas --dijo Marcus--, pero, ¿puedes por favor aflojar el agarre a tu amigo? No le quiero hacer daño, y a mi lobo no le gusta la vista de que estés en otros brazos.

Jason se echó hacia atrás y miró a su amigo. Brian le dio una mirada de disculpa y Jason sonrió para dejarle saber que estaba bien.

--Jason, esta bestia de aquí, es, obviamente, mi sobreprotector compañero, Marcus.

Jason se dio cuenta que Marcus había dejado de gruñir tan pronto como se soltó de su amigo. Sonrió a Brian por la descripción que había hecho de su compañero y se volvió para saludar, aunque se dio cuenta que aún podía oír a alguien gruñendo.

Brian rodó sus ojos.

--Y el hombre aún más grande que hay detrás de él, es su hermano mayor y el Alfa de la manada de Leyburn, Alex. Alex, ¿cuál es tu problema?

Cuando Alex no respondió, Jason miró al hombre grande y se echó atrás asustado por su tamaño. Jason no estaba a gusto con los hombres grandes después de lo que había pasado, y este hombre era enorme.

Llegando al metro setenta, Jason era más pequeño que la mayoría para los estándares de los hombres lobo, y alguien más de un metro con ochenta se veía enorme para él.

Este tipo media alrededor de metro noventa y cinco y era sexy. Tenía una hermosa piel bronceada, el pelo oscuro y lo suficientemente ondulado como para pasar los dedos por él, y ojos profundos de color marrón chocolate. También tenía lo que parecía ser un musculoso cuerpo en forma y lo que era un indicio de un tatuaje tribal lamiendo los bordes de su cuello en el lado derecho, continuando por su brazo hasta más allá de su codo.

Estaba mirando a Jason con la sonrisa más sexy que había visto adornando unos labios. Jason trató de controlar sus emociones y respiró hondo. Esto no ayudaba en absoluto, ya que el aroma más impresionante que jamás había olido lo golpeó, era salvaje y masculino, con un ligero toque a madera de sándalo. Los ojos de Jason se abrieron cuando su polla se movió y lo golpeó. Respiró fuerte, se volvió y salió corriendo.

No estaba en condiciones de tener una pareja. La única persona que había sido capaz de tocarle en la última semana había sido Brian. Dios, esto había sido un error, venir aquí había sido un error. ¿Qué iba a hacer ahora?

--Jason. Para. Espera. ¿A dónde vas? --Podía oír gritar a Brian. También podía oír el ruido sordo de alguien más grande persiguiéndolo detrás de él. Solo esperaba llegar a su coche, entonces estaría a salvo.

--Oh, no, no. No te irás lejos de mí tan fácilmente -- Jason escuchó gruñir las palabras detrás de él un segundo antes de ser abordado y tirado al suelo. Jason había intentado luchar la última vez y solo había conseguido más dolor, por lo que se enroscó haciéndose tan pequeño como pudo y esperó a que lo golpearan. Sin poder evitarlo, comenzó a llorar.

--Oye, no voy a hacerte daño --la profunda voz de Alex pasó a través de él. Podía oír a más gente corriendo detrás de él, y de repente Brian estaba allí, tirando de él con voz airada.

--Alex, déjalo. ¿Cuál es tu problema? ¿Desde cuándo tiras a las personas al suelo?

--Es mi compañero.

--¿Qué? ¿Estás seguro?

--Sí, estoy seguro --gruñó Alex--. Estaba casi seguro después de escuchar su voz cuando te llamó esta mañana. Ahora que lo he conocido, lo estoy completamente. Además, su olor me está volviendo loco.